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Las obras de las estaciones del AVE avanzan con parsimonia

A Gudiña-Porta de Galicia, tendría que estar terminada hace cinco meses. Otero de Sanabria, cuya adjudicación para una obra de 9 meses se realizó hace treinta todavía se hizo más interminable. Son las dos únicas estaciones de nueva planta construidas en la línea del AVE gallego y en ambos casos, las obras avanzan tan lentamente que solo el retraso en la entrada en servicio de los tramos de vía en los que se encuentran las ha salvado, aunque por los pelos en el caso de Otero de Sanabria, de no llegar a tiempo para que las puedan utilizar los primeros viajeros. Y no hay más estaciones del AVE, salvo la de Medina del Campo. Porque Ourense todavía es un proyecto en debate sobre el papel y Vigo, que ya no es de la línea de alta velocidad, sino del corredor del Eje Atlántico, en realidad, es un centro comercial al que le han colocado en el sótano una pequeña estación con seis vías, dos más que la de Otero de Sanabria.

Así quedarán los tiempos de viaje entre las ciudades gallegas y Madrid en el Alvia 730 a partir del nuevo horario de otoño

Si se cumplen los pronósticos y antes de finalizar este mes empiezan a circular los trenes diurnos entre Galicia y Madrid por la línea de alta velocidad hasta Pedralba de la Pradería, el viaje se verá reducido en torno a los 50 minutos, según las estimaciones del Adif. En sus pruebas, Renfe ha asegurado un viaje de 35 minutos entre la estación de Zamora y el cambiador de ancho que está situado en la localidad de Lobeznos, en el municipio de Pedralba de la Pradería.

La inauguración del tramo Zamora-Pedralba que ahorrará 50 minutos en los viajes a Madrid es inminente

Renfe ha bloqueado la venta de billetes en los trenes entre Galicia y Madrid desde hace semanas para las circulaciones a partir del 21 de septiembre. Ese es un indicador de que el cambio de horario de trenes es inminente, a partir de esa fecha, y probablemente antes de que termine el mes de septiembre. Un cambio de horarios que vendrá obligado por la entrada en servicio de los 110 kilómetros de nuevo tramo de la línea gallega de alta velocidad entre la estación de Zamora y la localidad de Lobeznos, en Pedralba de la Pradería, donde se encuentra emplazado el cambiador de ancho por el que los trenes gallegos en dirección a Madrid entrarán en la línea de alta velocidad hasta llegar a la capital. Esos nuevos 110 kilómetros y el aumento de velocidad de 200 a 250 kilómetros por hora que podrán registrar los Alvia 730 entre Olmedo y Zamora, permitirán reducir en 50 minutos el viaje de los trenes que unen Galicia y Madrid. Para Ourense supone un tiempo de viaje, en el tren más rápido (el que no hace más paradas intermedias hasta Madrid que en Zamora) de 3 horas y media, siempre y cuando se tome como referencia los tiempos de viaje que hacía el tren más rápido antes del estado de alarma, ya que actualmente, las obras y la parada en todas las estaciones intermedias ha incrementado el tiempo de viaje en todos los trenes.

Junio de 2021, una fecha imposible para la llegada del AVE a Ourense

El retraso en la finalización del montaje de la vía derecha (su conclusión estaba prevista para marzo y todavía faltaban este mes de agosto algunos pequeños tramos de vía en placa en el entorno del túnel del Padornelo) y la previsión de que las mismas obras, incluyendo catenaria, estén terminadas en el mejor de los casos en el mes de octubre, hace imposible que se cumpla el objetivo que todavía mantiene el Adif de que el primer tren de alta velocidad llegue a la estación de Ourense el próximo mes de junio, entre la primavera y el verano de 2021. Implicaría que la fase de pruebas se resolviese en un tiempo que resulta poco verosímil. Sería menos de la mitad del tiempo invertido en el tramo anterior, teniendo en cuenta que estamos ante los 119 kilómetros más complejos de toda la línea de alta velocidad a Galicia.

El viaje del tren a Madrid retrocede en duración a los tiempos que hacía en 2012

Los trenes entre Galicia y Madrid han retrocedido hasta los niveles de 2012 en lo que a duración del viaje se refiere. En junio de aquel año, entraron en servicio los Alvia 730 que permitían reducir hasta las 5 horas y 5 minutos el viaje entre Ourense y Madrid y a poco más de seis horas y media entre Vigo y Madrid. Pero esa marca ya había sido superada con creces en 2016, cuando con la inauguración del tramo de 95 kilómetros entre Olmedo y Zamora se le ganó algo más de media hora al viaje entre la capital de España y las ciudades gallegas. El tren más rápido, con menos paradas intermedias y paradas técnicas por cruce con otros trenes, invertía cuatro horas y media entre Ourense y Madrid y así se mantuvo hasta que, las obras por un lado y la nueva normalidad por otro han causado este retroceso en la velocidad comercial de los trenes gallegos a Madrid. Las primeras, porque obligan a tramos con velocidad reducida, sobre todo en aquellos puntos en los que discurre en paralelo a la vía del AVE. La segunda, porque al reducir de seis a tres las frecuencias diarias ahora todos los trenes paran en todas las estaciones intermedias con servicio: A Gudiña, Puebla de Sanabria, Segovia, cosa que no sucedía antes con los trenes más rápidos.

El Adif reduce el número de estaciones en activo de la línea de Zamora

Solo las grandes estaciones, como las propias de Ourense o Zamora y aquellas que mantienen actividad como la de Taboadela permanecen en activo en la línea de Zamora. En el último corte de vía, registrado el pasado mes de junio como consecuencia de las obras y el accidente del tren de La Hiniesta, el Adif cerró definitivamente Alberguería-Prado, Castrelo de Val, y Requejo y redujo el número de vías activas en A Gudiña, Vilariño de Conso y Vilar de Barrio. Salvo las que fueron restauradas por el Inorde y cuentan con nuevos usos (Vilavella, Verín-Castrelo de Val, Vilar de Barrio, Baños de Molgas...) sobre el resto pesa la amenaza que sigue a todo inmueble e instalación abandonada: la ruina por el paso del tiempo, falta de mantenimiento y las acciones vandálicas.